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Dr. Gabriel Cubillos analiza la mínima invasión con láser y la seguridad del paciente en procedimientos modernos

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Dr. Gabriel Cubillos analiza la mínima invasión con láser y explica criterios de seguridad, selección del paciente y seguimiento en procedimientos modernos.

La mínima invasión no es una moda: es hacer lo indicado con el menor trauma posible, sin comprometer la seguridad del paciente.”
— Dr. Gabriel Cubillos

BOGOTá , CUNDINAMARCA, COLOMBIA, February 11, 2026 /EINPresswire.com/ -- En una época en la que la medicina estética y los procedimientos corporales se han popularizado en redes sociales, la discusión sobre seguridad del paciente vuelve a ocupar el centro del debate clínico. Cada vez más, periodistas, sociedades médicas y pacientes plantean la misma pregunta: ¿cómo distinguir entre una innovación responsable y una tendencia presentada sin contexto? En ese escenario, el Dr. Gabriel Cubillos, médico y cirujano colombiano con trayectoria en el abordaje clínico de obesidad, sobrepeso y salud metabólica, sostiene que el verdadero avance en procedimientos modernos no se mide por el “antes y después”, sino por la capacidad de reducir riesgos, mejorar la experiencia de recuperación y tomar decisiones basadas en criterio médico.

Para el Dr. Cubillos, la filosofía de la mínima invasión se resume en una frase que se ha convertido en un principio clínico: “La mejor cicatriz es la que no se hace”. Con esa idea, explica, no se busca banalizar la cirugía ni reducir la medicina a un eslogan; se busca subrayar que, cuando el caso lo permite, un enfoque menos agresivo —con incisiones más pequeñas o técnicas que disminuyan el trauma tisular— puede traducirse en una recuperación más controlada y, en algunos pacientes, en mejores condiciones para cumplir el seguimiento.

“La mínima invasión no significa ‘hacer menos’ por moda. Significa hacer lo indicado con el menor trauma posible, sin comprometer la seguridad”, afirma Cubillos. “En medicina, lo correcto no es lo más llamativo, sino lo más responsable”.

La seguridad del paciente: un tema que va más allá del quirófano

En la conversación pública, la seguridad suele reducirse a una idea simplificada: “¿quedó bien o quedó mal?”. En la práctica clínica, la seguridad es un sistema completo que comienza antes del procedimiento y continúa después: evaluación médica, consentimiento informado, control de riesgos, condiciones del centro, personal entrenado, protocolos de higiene, manejo de complicaciones y seguimiento.

“El paciente cree que la seguridad es solo el momento del procedimiento. En realidad, la seguridad es todo el proceso: selección del paciente, preparación, técnica, monitoreo y control posterior”, explica Cubillos.

El auge de procedimientos promocionados en plataformas digitales ha generado un desafío adicional: algunos pacientes toman decisiones guiados por estética inmediata, precio o promesas, sin comprender que todo procedimiento implica riesgos. Frente a esa realidad, el Dr. Cubillos insiste en una idea clave: no existe el procedimiento “perfecto” para todos, existe el procedimiento adecuado para un paciente específico, bajo condiciones clínicas específicas.

¿Qué significa “mínima invasión” en términos clínicos?

El término “mínimamente invasivo” puede prestarse para confusión, especialmente cuando se usa como etiqueta comercial. En medicina, la mínima invasión no se define por el tamaño de una cicatriz únicamente, sino por el impacto total sobre el organismo: el nivel de trauma tisular, el tiempo de recuperación, el riesgo de infección, el dolor postoperatorio, la respuesta inflamatoria y la seguridad global del paciente.

En ese marco, el uso de tecnología —incluyendo láser, radiofrecuencia u otras energías— se ha explorado como apoyo para procedimientos que buscan precisión en el trabajo de tejidos y una recuperación más llevadera en determinados casos. Sin embargo, Cubillos aclara que la tecnología no reemplaza el juicio médico. “Una herramienta no es un tratamiento por sí sola. El tratamiento es un plan clínico. La herramienta es parte del plan cuando hay indicación”, señala.

Tecnología con láser: utilidad, límites y responsabilidad en la comunicación

La palabra “láser” tiene un impacto mediático, pero también puede generar expectativas incorrectas. En redes, a veces se presenta como sinónimo de resultados inmediatos, cero riesgos o “rejuvenecimiento sin cirugía”. Para el Dr. Cubillos, la primera responsabilidad clínica es ordenar el lenguaje: explicar qué puede hacer una técnica y qué no puede hacer.

“El láser no es magia. Es tecnología aplicada a medicina. Puede ser útil en ciertos procedimientos, pero siempre hay límites, indicaciones y protocolos”, afirma.

En el contexto de procedimientos con enfoque de mínima invasión, el objetivo no es “vender láser”, sino reducir trauma cuando el caso lo permite y reforzar protocolos de seguridad. Esto incluye explicar al paciente qué resultados son realistas, qué riesgos existen, qué cuidados postoperatorios se requieren y qué señales deben vigilarse.

La frase y la filosofía: “La mejor cicatriz es la que no se hace”

El Dr. Cubillos entiende la frase como una invitación a priorizar la prevención de complicaciones. Menos cicatriz, desde su perspectiva, no es un objetivo estético aislado; es una consecuencia posible de un enfoque que evita agresión innecesaria. Pero, enfatiza, no se trata de evitar la cirugía cuando es necesaria, sino de elegir el abordaje más prudente.

“Hay casos donde la mínima invasión es lo correcto, y hay casos donde lo correcto es una intervención más completa. El error es forzar un enfoque por moda o por presión comercial”, sostiene.

También señala que la cicatriz no es el único marcador de una buena práctica médica: hay resultados funcionales, estabilidad clínica, recuperación sin eventos adversos y bienestar integral. “El procedimiento responsable es el que logra un resultado dentro de un marco de seguridad”, añade.

Selección del paciente: el primer filtro de seguridad

Una de las causas más frecuentes de complicaciones, según la experiencia clínica en procedimientos estéticos y corporales, es la falta de selección del paciente. Esto puede incluir pacientes con comorbilidades no controladas, anemia, alteraciones de coagulación, hipertensión mal manejada, condiciones metabólicas complejas, o expectativas irreales.

“La medicina responsable comienza con una conversación incómoda: ‘¿eres candidato o no lo eres?’”, explica Cubillos. “Decir ‘no’ a tiempo es una forma de cuidar”.

En esa evaluación se revisan antecedentes, medicación, hábitos, consumo de tabaco, estado nutricional, y factores de riesgo. También se revisa el objetivo del paciente: si su meta es estética, de salud, de contorno corporal o de funcionalidad, el enfoque cambia. Para Cubillos, cuando se mezcla desinformación con expectativas altas, aumentan los riesgos.

Consentimiento informado: no como trámite, sino como herramienta clínica

Otro componente esencial de seguridad es el consentimiento informado real. En algunos casos, se firma un documento sin que el paciente entienda plenamente qué implica el procedimiento. El Dr. Cubillos defiende un consentimiento informado que sea conversación, no papel.

“Si el paciente no entiende riesgos y cuidados, no puede cuidar su propia recuperación. La seguridad también depende de la información”, afirma.

En un enfoque de mínima invasión, el consentimiento incluye explicar: recuperación esperada, posibles efectos secundarios, señales de alarma, controles posteriores y límites del procedimiento. También incluye hablar de lo que no se puede prometer: resultados exactos, simetría perfecta, ausencia total de dolor o eventos adversos.

Recuperación y seguimiento: donde se gana o se pierde el resultado

En procedimientos con tecnología y mínima invasión, el postoperatorio sigue siendo crítico. Algunas complicaciones, como infección, seromas, inflamación prolongada o alteraciones de cicatrización, pueden aparecer si no hay seguimiento o si el paciente retoma actividades sin autorización médica.

“El procedimiento no termina cuando el paciente sale del consultorio. Termina cuando se completa el proceso de recuperación, con controles y evolución estable”, explica Cubillos.

Según el Dr. Cubillos, el seguimiento reduce complicaciones por tres vías: detección temprana de signos anormales, ajuste de cuidados y acompañamiento emocional del paciente, que muchas veces atraviesa ansiedad o expectativas durante la recuperación.

La presión de la inmediatez: el reto moderno en medicina estética

Un factor que ha cambiado el terreno es la cultura de la inmediatez. En redes, se muestran resultados rápidos sin explicar tiempos reales. Esto puede llevar a pacientes a subestimar la recuperación, a saltarse controles o a buscar alternativas “exprés” que comprometen la seguridad.

“La medicina no es un ‘reel’. La recuperación tiene tiempos biológicos. Cuando se ignoran, aparecen problemas”, advierte.

El enfoque de mínima invasión, explica, debe comunicarse sin promesas de rapidez absoluta. Puede haber menos trauma en ciertos casos, pero siempre hay un proceso de inflamación y reparación tisular. El mensaje responsable evita palabras como “garantizado”, “sin riesgos” o “perfecto”.

Formación del equipo y estándares del centro: el entorno importa

En seguridad del paciente, el lugar y el equipo importan tanto como el médico. Protocolos de esterilización, control de calidad, infraestructura adecuada y capacidad de respuesta ante eventos adversos son parte del estándar.

“El paciente a veces elige por precio o cercanía. Pero en procedimientos, debe elegir por estándares. La seguridad no se improvisa”, señala Cubillos.

También destaca que la capacitación continua del equipo es esencial cuando se incorporan tecnologías. Las herramientas avanzadas exigen entrenamiento técnico, pero también entrenamiento clínico: selección del paciente, manejo de riesgos, monitoreo y seguimiento.

Periodismo y salud: cómo cubrir estos temas sin caer en publicidad

En un contexto en el que muchas notas sobre procedimientos se parecen a contenido comercial, un enfoque editorial de salud debe priorizar lo noticioso: seguridad, prevención, educación y criterios para decisiones informadas. El Dr. Cubillos considera que la cobertura responsable debe responder preguntas útiles para el público:

¿Qué significa realmente “mínimamente invasivo”?

¿Qué exige un procedimiento seguro?

¿Cómo se selecciona un candidato?

¿Qué riesgos existen y cómo se reducen?

¿Qué señales de alerta debe conocer el paciente?

“Si el paciente sale del artículo sabiendo qué preguntar, el contenido fue útil. Si solo sale con ganas de comprar algo, eso ya no es salud editorial”, afirma.

Recomendaciones prácticas para pacientes: preguntas que protegen

Para el público general que evalúa un procedimiento con enfoque de mínima invasión y tecnología, Cubillos sugiere un checklist de preguntas:

¿Cuáles son mis riesgos y qué exámenes se requieren?

¿Qué credenciales y experiencia tiene el profesional para este procedimiento específico?

¿Dónde se realiza y qué estándares tiene el centro?

¿Qué incluye el seguimiento y cuántos controles hay?

¿Cuáles son los cuidados y señales de alarma?

¿Qué resultados son realistas y cuáles no se deben prometer?

“Un paciente informado es un paciente más seguro. Preguntar no es desconfiar: es cuidarse”, concluye.

Una tendencia con un principio médico: menos trauma, más criterio

La filosofía de mínima invasión, según el Dr. Cubillos, tiene sentido cuando se sostiene en criterio médico: evaluar bien, indicar bien, ejecutar con estándares, informar con honestidad y acompañar con seguimiento. En ese marco, la frase “La mejor cicatriz es la que no se hace” funciona como recordatorio: la prioridad es evitar daño innecesario, no perseguir una apariencia de procedimiento “fácil”.

“El avance real es que el paciente entienda que seguridad es sistema, no promesa. Y que la tecnología debe servir a la medicina, no reemplazarla”, afirma.

En un momento en el que la estética se comunica a gran velocidad, el reto es volver a lo esencial: procedimientos con indicación, profesionales con credenciales, centros con estándares y pacientes con información suficiente para decidir con responsabilidad.

Acerca del Dr. Gabriel Cubillos
El Dr. Gabriel Cubillos es médico y cirujano colombiano con trayectoria en abordajes clínicos relacionados con obesidad, sobrepeso y salud metabólica, y con interés en enfoques de mínima invasión y uso responsable de tecnología en procedimientos médicos.

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